Escribiendo tu vida...
- 5 may 2017
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“Nada pasa por qué sí, todo tiene un sentido”
En estos días que los tiempos han sido perfectos para mí, me he percatado de cuánto había olvidado recordar de los maestros de vida que he tenido, de mis amigos y la calidez de estar con mi familia.
Las preguntas en mi mente han brincado una y otra vez, sobre la vida, la muerte, las metas y las razones de la existencia humana, de Dios, de la Sabiduría Universal y de tantas otras situaciones más, que nunca han tenido explicación. Sin embargo me he detenido en una reflexión importante que tal vez a ti también te sirva.
¿Cómo estoy escribiendo mi vida? No cabe duda que las pausas en la vida cotidiana brindan una perspectiva diferente del sentido de cada acción. Es como si todo pudiera verse desde lejos; como ejemplo, las enfermedades son reacciones de estas necesarias pausas a la cotidianidad, los accidentes que nos dejan inmóviles también son esas pausas que a veces necesitamos dar. Pero ¿por qué es necesario hacerlo?
La gran parte del tiempo en nuestros días, está destinado a actividades laborales, del hogar y al cuidado de otras personas, pero pocas veces está destinado para darnos tiempo a sentir, a descansar y a relajarse. Un mundo de exigencias con las que aprendimos a vivir, que no nos permitimos pausar. Pero, quizá lo único que podemos ver es que mientras se van cumpliendo esas exigencias y vamos alcanzando esas metas, el peso va siendo menor. Sin embargo, las fuerzas internas, la energía vital que nos permite seguir, también puede agotarse.
¿Cuáles son las fuentes de la energía vital? Las actividades placenteras, que nos producen felicidad, aquellas que nos recrean, la vida espiritual, el proceso de encuentro con uno mismo (con una misma), los momentos creativos en donde no hay reglas exactas, sino sólo tiempos para crear, ¡Eso nos alimenta, nos da vitalidad!
La convivencia con la familia es una fuente importante de esa energía que provee, las actividades recreativas también son otra fuente para esa energía, el encuentro con tu Sabiduría Interna es otra fuente proveedora de esa vitalidad y para aquellos que están convencidos de sus creencias espirituales, el tiempo con Dios también brinda eso.
Así que, elegir conscientemente pausar nuestra vida y alimentarnos por dentro, es una buena opción para retomar fuerzas, para redescubrirse en esencia y reflexionar si ... ¿estás siendo tú quien escribe su vida o son las circunstancias las que lo hacen por ti?
Te invito a que elijas conscientemente sobre tu vida, ya que nadie tiene por qué elegir cuándo es el mejor momento para estar contigo, ni con las fuentes proveedoras de tu energía vital.
Pausemos hoy nuestra cotidianidad, hagamos cambios aunque sean pequeños y escribamos nuestra vida...
¡Felices reflexiones!
Atte
Ross





















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